Consejos para presentar una autocandidatura exitosa

Como Psicóloga y Coach laboral muchas veces me llegan preguntas sobre cómo presentar espontáneamente una autocandidatura para un puesto de trabajo.

Lejos de dar recetas sobre la redacción del CV o de cómo manejarse en una entrevista, mi propuesta tiene que ver con otros aspectos. Así pues y antes de dar los primeros pasos, planteo la necesidad imperiosa de realizar un proceso de reflexión previo a la autocandidatura: esto te permitirá encontrar un “Propósito Personal” para poder luego chequear si estás alineado con la visión, la misión y los valores de la empresa.

Parte del proceso consiste en responder a las siguientes preguntas: ¿Te imaginas trabajando todos los días teniendo claro cuál es tu objetivo personal y sobre qué aporta tu trabajo al logro de un objetivo en común?, ¿eres consciente de que la responsabilidad de disfrutar y de mantener la motivación en ese trabajo – al que enviaste tu autocandidatura – depende de ti?

Ante una consulta por autocandidatura me propongo contribuir a que las personas tomen consciencia de que la posibilidad de ser feliz en ese trabajo al cual se presentan depende de cada uno, porque solo en cada uno habita el sentido de propósito que pueda darle a su labor.

Extiendo en estas líneas también a los reclutadores, porque de ellos también depende el éxito de la autocandidatura. Les invito, entonces, a reformular los roles del entrevistador y el entrevistado. No pienso en los primeros como seleccionadores activos y en los segundos como candidatos pasivos esperando a “ser contratados”, sino como candidatos potenciales.

Los reclutadores también tendrán que ir cambiando su rol para recibir a estos candidatos potenciales. No solo deberán indagar en su personalidad y en sus competencias, también tendrán una labor de coaching y orientación laboral. Deben ser profesionales que contribuyan a que las personas hablen de su propósito personal durante la entrevista de trabajo para explorar, junto a éstas, los intereses, valores y por último los roles que van a desempeñar, articulados a la misión y procesos de la organización.

El éxito de la autocandidatura dependerá entonces de revisar desde qué lugar se concibe la presentación espontánea a un trabajo, dejando atrás la pasividad del rol de quien participa en el proceso de “selección de personal” para involucrarse activamente en una mutua “elección personal” entre quien presenta la autocandidatura y la empresa.

Publicado por Carolina Casiello